La diversificación gana importancia en un año marcado por las elecciones

09/05/2017

Cada vez es más difícil predecir el resultado de un proceso electoral. Después de la agitación tras el referéndum del Brexit y las pasadas elecciones presidenciales estadounidenses, el resultado electoral en los Países Bajos no generó sorpresas, aunque el proceso electoral de mayores consecuencias para el futuro de Europa en 2017 todavía está por llegar: las elecciones presidenciales en Francia. El impacto de todas estas incertidumbres políticas aumenta el riesgo de inversión. Una diversificación paneuropea puede, sin embargo, contrarrestar esta tendencia.

Aunque el voto de derechas del populista Geert Wilders creció ligeramente el 15 de marzo, el partido pro Unión Europea liderado por el primer ministro Mark Rutte mantuvo su mayoría claramente en las elecciones presidenciales de Holanda. Pero el punto culminante en este año 2017 marcado por los procesos electorales ¬—las elecciones presidenciales francesas— tendrá lugar en unas pocas semanas. Dicho esto, en la primera ronda de elecciones el 23 de abril las posibilidades de ganar de los actuales dirigentes socialistas son incluso peores que las del candidato conservador, François Fillon. A consecuencia del escándalo que provocó el empleo ficticio de su esposa, las últimas encuestas indican que actualmente Fillon ocupa la tercera posición.  Por otro lado, el candidato independiente Emmanuel Macron y Marine Le Pen, líder del Frente Nacional, empatan en posición y podrían tener que competir entre ellos en la segunda ronda electoral el 7 de mayo. 

La lucha contra el desempleo domina el programa electoral

El candidato social-liberal Macron propone una restructuración radical en Francia: bajar impuestos, recortar 120.000 empleos en la administración pública, reducir la participación del estado en las empresas y combatir el alto nivel de desempleo son las claves de su programa electoral. La nacionalista de derechas Marine Le Pen también busca reducir el desempleo, pero a través de cauces diferentes; aboga por un enfoque más proteccionista, una menor inmigración y la celebración de un referéndum Frexit. Sin embargo, las posibilidades de ganar una segunda ronda contra Emmanuelle Macron o François Fillon son reducidas. 


También es cierto que se pensaba lo mismo de Donald Trump en las elecciones de 2016 y, sin embargo, en noviembre de ese año el republicano se convertía inesperadamente en el presidente número 45 de los Estados Unidos. En Gran Bretaña tampoco el resultado del referéndum fue el esperado para muchos. La reacción de los mercados fue, lógicamente, irregular. Pero los inversores han aprendido la lección y ya no se basan en las encuestas de opinión, sino que toman en cuenta cualquier escenario, aunque poco probable, que se pueda dar tras los procesos electorales. Y esta es una lección que el 2016 nos ha enseñado: la opinión pública es más difícil de prever que antes. 

El Banco Central Europeo retrasa el ajuste de las tasas de interés a pesar del aumento de la tasa de inflación

En líneas generales, los inversores están centrando su atención en los asuntos políticos en este año 2017 con mayor intensidad. La nueva situación tiene consecuencias directas para los inversores inmobiliarios. La diversificación paneuropea de la cartera de inversión es ahora todavía más importante que hace unos años ya que seguirá habiendo euroescépticos incluso si Marine Le Pen sale malparada. Tras la derrota de Matteo Renzi en el referéndum constitucional de diciembre del 2016, la situación en Italia es igualmente crítica. Para evitar alimentar el sentimiento anti-europeo en el país transalpino, Mario Draghi, Presidente del BCE podría, como muy pronto, iniciar el ajuste de las tasas de interés en el año 2018, aumenten o no los precios al consumo en ese año. La política del BCE de mantener los tipos de interés en el 0 % ha evitado la desintegración de la Eurozona, pero también ha tenido efectos secundarios graves. 

«Los inversores deberán centrarse todavía más en los principios básicos de mercado y en la  localización de activos para limitar los riesgos negativos con una perspectiva a largo plazo».
Dr. Marcus Cieleback, responsable de Investigación y Análisis de Mercado en PATRIZIA Immobilien AG

En ausencia de alternativas de inversión, el capital está orientándose cada vez más hacia en el sector inmobiliario, principalmente en Alemania, donde las condiciones de préstamo son particularmente favorables. Así, los precios de casas y apartamentos en zonas metropolitanas en auge están remontando. Aunque las nuevas construcciones están ganando impulso, se está creando muy poca vivienda asequible para compensar tanto la afluencia de personas a las grandes ciudades como la existente escasez en las ciudades universitarias con gran demanda de alojamiento. Por ello, además de los apartamentos existentes, las residencias de estudiantes siguen siendo una inversión interesante. En lo que respecta al sector inmobiliario comercial, unos términos de financiación favorables y el bajo tipo de cambio del euro están atrayendo a inversores institucionales de la zona dólar y aumentando la demanda de inmuebles de oficinas con arrendamientos a largo plazo en las principales ciudades europeas.

Aunque una victoria de los detractores de la Unión Europea en Francia sea poco probable, los inversores han de ser precavidos y diversificar sus carteras a nivel regional. «Todos los actores del mercado han de esperar cambios durante la época de elecciones y vigilarlos con detalle», explica Dr. Marcus Cieleback, responsable de Investigación y Análisis de Mercado en PATRIZIA Immobilien AG. «A la larga, estos cambios ofrecerán oportunidades a aquellos inversores que sepan actuar con rapidez». Además, la tasa de interés del euro es probable que continúe a la baja y que el euro se mantenga débil en el 2017. Como resultado, las inversiones en el sector inmobiliario europeo continuarán siendo atractivas,  a lo que sumamos los beneficios intrínsecos de la diversificación para los inversores institucionales internacionales.

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