¿Cuáles son las ciudades de Europa en las que mejor se vive?

13/08/2016

Las primeras ciudades de la lista no varían, pero en lo que a felicidad se refiere Copenhague es la ganadora.

No cabe duda de que Ámsterdam, Múnich y Estocolmo son buenas ciudades en las que vivir, pero si lo que se busca es felicidad, lo mejor es irse a Dinamarca, un lugar con una de las menores brechas de riqueza del mundo, un envidiable sistema sanitario «gratuito» (financiado públicamente) y un estado del bienestar sostenible. 

Además, según la actualización del Informe de la Felicidad Mundial 2016, es el país más feliz del mundo. En una encuesta similar llevada a cabo por la UE, su capital, Copenhague, también resultó ganadora. 

La encuesta de la UE ofrece un dato especialmente interesante: el 95 % de la población de Copenhague confía en sus conciudadanos, frente a solo el 68% de los habitantes de Atenas. La confianza provoca mejores relaciones en todo tipo de interacciones sociales, empresariales e incluso deportivas, y también influye en el modo en que los residentes interactúan entre sí. 

Pero lo que realmente define la calidad de vida y distingue a Copenhague es su ordenación urbanística y sus zonas verdes. 

Urbanización: las ciudades verdes son más atractivas 

Pese a que su densidad de población va en aumento, Copenhague ofrece ideas innovadoras que permiten a los residentes disfrutar de un estilo de vida saludable.. La capital parece tener la clave del desarrollo urbano: lleva ya tiempo liderando las clasificaciones de las economías ecológicas urbanas, principalmente gracias a que consigue conectar la red urbana con el entorno. 

No en vano, en 2014 Copenhague recibió el título de Capital Verde Europea de la UE. Pero esta ciudad no se convirtió en un modelo a seguir de la noche a la mañana: Siempre se ha centrado en metas a largo plazo para crear un modelo de ordenación urbanística más respetuoso con el medio ambiente, en parte gracias al arquitecto pionero Jan Gehl, que ha desempeñado un papel fundamental a la hora de dar forma a la ciudad. 

Por ejemplo, es la única capital que se ha marcado voluntariamente el reto de alcanzar emisiones de carbono neutras para 2025. Y está progresando.

Fundamental para el desarrollo urbano: El entorno 

Tanto el azul como el verde son claves para el desarrollo urbano de la ciudad. Por ejemplo, su agua potable es ya tan limpia que no es necesario añadir cloro para purificarla. Pero su atractivo va más allá del agua del grifo. 

Hablemos de los barrios junto al agua. En Teglholmen, una península en la zona del Puerto Sur de Copenhague, los residentes pueden elegir entre una amplia variedad de alojamientos de calidad. PATRIZIA ha adquirido uno de estos proyectos, compuesto por 127 viviendas, y que será incorporado a un fondo inmobiliario para inversores privados a finales de 2016. Incluye casas adosadas exclusivas con terrazas directamente sobre el agua y pisos con vistas al la misma por tres lados. Ya no quedan muchos sitios en el mundo donde esto sea posible.

Otra zona atractiva, tanto para residentes como para turistas, es el Parque de la Playa de Amager, una zona costera pública en la isla de Amager, situada a pocas paradas de metro del centro, o a 15 minutos en bicicleta por uno de los muchos carriles-bici de la ciudad. 

«El Parque de la Playa de Amager es un proyecto urbanístico público de gran éxito que ofrece una excelente conexión por transporte público con el centro de la ciudad», explica Rikke Lykke, Directora General de PATRIZIA en los países nórdicos. «Creemos que esto hará que exista una fuerte demanda de inmuebles residenciales en la zona, lo que supone unas perspectivas positivas de crecimiento económico». Esta es una de las razones por las que la compañía ha invertido en un nuevo proyecto residencial en la isla. 

La calidad de vida está fomentando el crecimiento urbano

«Se espera que para 2030la población de Copenhague haya aumentado en torno a un 24 % ».
Rikke Lykke, Directora General de PATRIZIA en los países nórdicos

Copenhague ha experimentado bajos niveles de construcción, pero la elevada demanda de espacio residencial ha llevado a incrementar los esfuerzos en este aspecto, lo que se justifica por una  mejora en la economía y unas tasashipotecarias en mínimos históricos. No obstante, la demanda residencial sigue superando a los proyectos de construcción, por lo que se espera que los precios se mantengan estables.

«Además, se espera que la población de Copenhague aumente en torno a un 24 % para 2030», añade Lykke. Dado el atractivo de la ciudad, sorprende que el incremento no sea incluso mayor.